Quienes somos

¡Hola!, bienvenidas y bienvenidos a nuestra casa.

Los portabebés Kangaroo nacieron casi por casualidad, en España, pero atravesaron el océano y hoy continúan en Argentina.

Empecé a coser por tener una bandolera más, para poder lavar tranquila la nuestra, sabiendo que no nos quedaríamos sin un portabebés mientras la nuestra se secara.

En mi camino de la maternidad fui conociendo a otras mamás, algunas con el mismo deseo que yo de tener a sus bebés en brazos, amamantarlos, atenderlos, disfrutarlos, y, a la vez, con la necesidad de seguir haciendo la casa, la compra, estudiando, atendiendo a un hermanito mayor. Empecé a coser para ellas, despacito, con la simple ilusión de que también pudieran disfrutarla como nosotras.

No tenía mucho tiempo (como nos pasa a la mayoría de las mamás), no tengo familia cerca y mis niñas son mi prioridad,  pero me gustaba pensar que otra familia disfrutaría de un portabebés que les haría la vida más feliz y más fácil,  cada portabebés que hacía era único y especial, dedicándole todo mi cariño y esmero. No todas las terminaciones eran exactamente iguales, ese es su “encanto artesanal”, aunque eso nunca interferirá en la seguridad o funcionalidad.

¡Pero no os quiero aburrir!, si queréis saber más de cómo me convertí en “mamá cangura” podéis leer un pequeño testimonio que escribí para el apartado “vivencias” de la “Red Canguro, Asociación para el fomento del uso de los portabebés”  o el “quién está detrás” de mi blog: “Marsupina, mamá cangura”

Hoy ya no coso… pero mi madre, en Argentina, ha querido continuar con esta tarea tan bonita, la de crear portabebés para que cada día más familias puedan beneficiarse de sus ventajas y beneficios.

Gracias por vuestra confianza y cariño, y…

¡Bienvenidos a Kangaroo!, espero que podáis disfrutar de los portabebés tanto como los disfrutamos mis niñas y yo.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: